Seguro que alguna vez te has sorprendido porque tu regla no llegó cuando la esperabas. En esos momentos es normal preguntarse qué lo ha provocado y buscar un “culpable”. Entre las sospechas más comunes suele estar la actividad sexual.
Sin embargo, es importante aclararlo: el sexo no retrasa la menstruación de forma directa. Durante las relaciones sexuales, el cuerpo libera hormonas como la oxitocina y las endorfinas, responsables del placer y del bienestar. Estas, aunque mejoran el ánimo, no influyen en las hormonas reproductivas que regulan el ciclo menstrual. Así que, si alguna vez pensaste que el sexo podía alterar tu regla, puedes descartar esa idea: es solo un mito.
¿Qué factores sí alteran el ciclo menstrual?
Ya que hemos desmontado la creencia de que las relaciones sexuales modifican la menstruación, veamos ahora cuáles son las causas reales detrás de los cambios en el ciclo:
Estrés
El estrés activa una serie de respuestas fisiológicas que preparan al cuerpo frente a situaciones de alerta. En ese proceso se libera cortisol, una hormona que puede alterar el equilibrio de estrógenos y progesterona. Además, las preocupaciones relacionadas con el sexo (rendimiento, imagen corporal) también pueden afectar indirectamente al ciclo.
Cambios en los horarios
Nuestro reloj biológico se resiente cuando hay modificaciones bruscas en la rutina, como ocurre en trabajos con turnos rotativos. Estas alteraciones pueden desajustar las hormonas y hacer que la menstruación se adelante o se retrase unos días.
Estilo de vida
La alimentación y la actividad física influyen directamente en la salud hormonal. Una dieta poco equilibrada o la falta de ejercicio pueden favorecer irregularidades en el ciclo menstrual.
Condiciones médicas
Existen enfermedades que impactan de forma significativa en la menstruación. Ejemplos claros son la anorexia nerviosa o el síndrome de ovario poliquístico (SOP). También pueden influir la diabetes mal controlada, algunos tumores, infecciones cerebrales o problemas renales.
Lo que dicen los estudios científicos
La ciencia lleva décadas investigando cómo funcionan las hormonas y qué factores alteran la menstruación.
Un estudio publicado en Human Reproduction Open (Oxford Academic, 2022) reveló que los ciclos con relaciones sexuales presentaban una fase lútea más larga, menos manchado premenstrual y mayor producción de flujo cervical, lo que podría aumentar las probabilidades de embarazo.
Por otra parte, investigaciones recientes han demostrado que el deseo sexual no siempre fluctúa de forma marcada a lo largo del ciclo menstrual. Algunas mujeres sí notan cambios, pero no es un patrón generalizado.
Y un dato interesante: mantener relaciones sexuales durante la menstruación puede ayudar a reducir los calambres y mejorar el bienestar emocional.

